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Mensajes desde el Universo

Amor a distancia

Practicad el amor que él os salvará y elevará a la eternidad.

 

Mi amor os guiará  por los caminos correctos donde reina el amor y la paz.

 

Caminaremos juntos hacia esos lugares y, al final, encontramos la felicidad eterna.

 

Mi amor ha sido mi madre, su amor hacia mí, lo que me ha salvado y ha elevado a la eternidad.

 

Un amor incondicional, ése es el verdadero amor, que no cuesta dar.

 

Es sabido cómo seres que no reciben amor no evolucionarán.

 

Enviad mucho amor hacia los planos donde no llega la luz para ayudar a esos seres faltos de  amor.

 

Mi amor es mi madre y, gracias a él, ella recibe mi amor. Los dos mutuamente nos damos nuestro amor.

 

Qué maravilloso es el amor cuando lo recibes sin condición alguna.

 

Amor es dar aquello que no entendemos.    

 

Que vuestro amor nos abra las puertas hacia la eternidad.

Amor por encima de todo

El amor está al alcance de todos: No lo desperdiciéis y beneficiaos de él.

 

Hay mucha gente en  el camino del amor, pero todavía queda mucha más por llegar a él.

 

Cuando vemos desde aquí arriba lo que está ocurriendo ahí en la tierra,  sufrimos.

 

Queremos que os deis cuenta de lo importante que es el amor en vuestras vidas.

 

El proceso es sencillo, si todos pudieran verlo desde el punto de vista más cercano.

 

Empieza en la misma familia. Ahí es donde verdaderamente triunfa el amor. Si así lo hacéis, sin daros cuenta, habréis llegado  a conocerlo. 

 

Mientras unos vivan sin saber del amor, otros lo alcanzarán sin ningún esfuerzo.

 

Primero practícalo en tu entorno familiar para luego salir al exterior y enseñarlo a los demás.

 

Es sabido que un amor incondicional no debería costar nada el darlo. Eliminad en vosotros esas rencillas que existen, a veces sin causa alguna. Comprended que la vida es corta y hay que vivirla en el amor.

 

Avanzaréis más deprisa si estáis en la línea correcta, que es, ni más ni menos, dar sin esperar nada a cambio.

 

Que unos no den lo que deberían de dar es el problema de ellos. Quien haya conocido el amor deberá enseñarlo a los demás para que todos sean partícipes del don del amor, una vez que lo has conocido.

El camino verdadero

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Hablaremos de cómo  los caminos nos llevan al amor.

 

Avanzamos juntos con nuestros seres queridos que estáis en la tierra. Así como camináis vosotros, así caminamos nosotros también.  Si vivís en el amor, también nosotros vivimos en el amor, es decir, avanzamos hacia la luz.

 

El camino que nos lleva al amor es el que trazamos en nuestras vidas. Así como vivamos,  tanto en la tierra como en el universo, hallaremos o no el camino del amor.

 

Cuando  estamos en el camino del amor, todo es paz y armonía; no así cuando nos salimos de él.

 

El amor verdadero es el que no cuesta dar. Dar sin recibir nada a cambio. Cuando se ha alcanzado el camino del amor, amor incondicional a los demás, estamos en amor verdadero.

 

Uniremos nuestro amor para poder darlo a los demás

 

El amor nos salvará de una vida sin esperanza, abriéndonos el camino hacia la eternidad.

 

Amor es dar sin esperar nada a cambio.

 

No os apeguéis a nada y encontraréis vuestro verdadero camino. Veréis cómo veis las cosas.

 

Beneficiaros de ese amor, lo tenéis en vosotros mismos. Despertar hacia él y seréis ricos.

 

En la tierra no acaparéis cosas materiales, sino obras buenas. Ésas no pesan y son las que al final de vuestro camino  quedarán con vosotros.

 

Mi amor es vuestro para ayudaros a seguir en vuestro camino.

 

La vida es un aprendizaje

 

Desde el universo, quiero contaros una anécdota que me ocurrió cuando empecé a estudiar en esta universidad de cristal  en la cual ahora estoy impartiendo clases.

 

Fue tan rápida mi evolución aquí arriba que no tenía tiempo de engullir tantas cosas a la vez. Elegí historia de Heródoto y Aristófanes, unos tochos que no los quiero para nadie, pero tenía que estudiarlos para poder continuar mi evolución  en esa universidad de cristal que os he comentado.

 

Mi primera clase fue horrible. ¿Dónde me había metido?. Sólo lo sabía yo; tuve que retroceder muchos años atrás, muchas vidas atrás que había vivido anteriormente.

 

Me encontré de nuevo con seres que había vivido en esas vidas: Algunos encuentros fueron agradables, no así otros  ya que recuerdas cosas que estaban en el olvido.

 

Vi ¡cómo me quitaban la vida de nuevo otra vez!, no era tan joven pero también dejé de vivir en la tierra. Eran mis teorías las que no gustaban  a la gente; por eso me quitaron de en medio en esa vida que viví en la Grecia de entonces. Allí me di cuenta de cosas que ahora he tenido que aprender para mi evolución aquí en el universo.

 

Todos hemos vivido muchas vidas  a lo largo de la vida que no las recuerdas cuando vives en la tierra; pero que una vez llegado al universo, te las pasan de nuevo y es entonces  ves todo y tienes que reciclar cosas que anteriormente has vivido en esas otras vidas. Como os decía, hay seres que a sus espaldas tienen mil y pico vidas y todavía siguen volviendo a la tierra a reciclarse.

 

Al querer seguir en el universo, he tenido que pasar  en ciertos momentos por vidas que no eran del agrado para mí; pero así lo he tenido que hacer para mi evolución del ser.

 

Esta es mi última vida en la tierra que no la viviré en cuerpo pero sí en energía.

Vuelta a las clases

En este mes de Septiembre cuando todos volvemos a nuestras tareas, después de haber pasado unos días de descanso, quiero dirigirme a los jóvenes.

           

Empieza un nuevo curso para vosotros como también para nosotros, los que estamos aquí en el universo. También empezamos un nuevo curso en nuestros estudios.

 

Os daré unas pautas para poder soportar mejor las clases y se os hagan más amenas y las podáis aprovechar mucho más.

           

En primer lugar hay que estar en clase. Vuestra mente intentará estar ahí donde estéis, no pensando en esa chica que habéis conocido en la playa o en las fiestas del pueblo; ya pensaréis cuando hayáis salido de clase.

           

Ahora estáis cumpliendo vuestro trabajo, que consiste en atender lo que está diciendo el profesor para así enteraros de lo que dice. Por eso vuestra mente, estará ahí en clase, no con la chica que habéis conocido.

 

Os digo por experiencia que aprovechéis bien las clases y no os despistéis.

 

Son muy buenos los años de estudiante; pero también es bueno terminar pronto vuestros estudios, para así poder ganar un poco de dinero y poder ser más independientes.

 

Sobre todo, ¡atentos!, que vuestra mente esté tranquila y relajada, ya que así captaréis mejor las explicaciones del profesor.

 

Habrá tiempo para todo… Las fiestas son sagradas. Ya lo sé, yo no me perdí ninguna en los dos años que estuve en la universidad. Así me fue. Bueno, lo vamos a dejar, pero aprendí muy bien la lección cuando vine aquí al universo. Los años que he estudiado aquí arriba los he aprovechado muy bien.

 

Ya que veo todo desde aquí arriba, os diré que podéis tener tiempo para todo, si lo sabéis aprovechar; es decir, si cuando estéis en clase, ¡sólo en clase!,  para que no se os escape ningún comentario del profesor.

 

Quiero ayudaros desde el universo para que vuestras vidas sean mejores y las viváis en paz y armonía.

 

Como jóvenes que sois, tenéis ganas de divertiros. De acuerdo, pero tenéis que saber que también hay tiempo para eso; lo más importante es que aprovechéis bien los días de clase poniéndolos en práctica.

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Cuento Raenio

Cuento Raenio

Con ilustraciones, lo podéis solicitar al mismo Apartado de Correos que el libro.

El precio es de 4 Euros más los gastos de envío

Todo lo que se recaude de este cuento irá a un fondo para ayudar a niños y niñas de familias desestructuradas.

El autor del mismo así lo quiere, para que tengan las mismas oportunidades que los niños y las niñas que han crecido en un hogar de amor y paz.

 

 

Libro Raenio

Libro Raenio

 

Podéis solicitarlo al Apartado Correos 1187 

50080 ZARAGOZA

El precio es de 10 Euros más los gastos de envío

Al adquirir este libro usted está ayudando a jóvenes de familias desestructuradas.

El autor de este libro así lo quiere, ayudar a jóvenes, los mismos que le quitaron la vida.

No quiere que vuelvan a hacer lo mismo por eso todo lo que se recaude de la venta de este libro irá destinado a un fondo para ayudar a esos jóvenes.

 

 

Se incluyen el primer y último capitulos 

Capítulo I 

Aquella noche escuché a través de la música: Esta canción la encontrarás en “zona basic volumen II”.

Habíamos venido de pasar el fin de semana con los primos en la playa. No tenía sueño;  mi hermana A. había preparado un café tan fuerte que no podía conciliar el sueño. Mi marido y mi hija estaban acostados, yo no podía dormir. Así que me senté a la mesa de la habitación de Juan.  Encendí el aparato de música  y me relajé;  la música que oí en esos momentos era  suave, el sonido de las olas del mar  cuando llegan a la playa  en un día tranquilo.  El volumen de la música bajó y se escucharon esas palabras.  Con un lápiz las anoté en un papel  y seguí con la relajación.

A la mañana siguiente  a través de Internet,  en un buscador,  escribí la frase  que había anotado la noche anterior.  ¡Cuál fue mi sorpresa! La encontré en novedades; Abril 2001.  Me llamó la atención; era  el mes y el año en que habían matado a Juan. Fui abriendo, zona, basic, volumen, II, y no podía dar crédito a lo que  allí estaba viendo.  Llegué a “la plaza pública”;  el dibujo que allí figuraba  me recordó al interior de la iglesia de Santa Isabel,  la iglesia que está en la plaza del Justicia,  donde acuchillaron a Juan.  Seguí navegando  y llegué al Sueño Eterno.  Allí encontré a Raenio,  no daba crédito a lo  que estaba viendo. A., mi compañera de trabajo, estaba conmigo leyendo lo mismo que yo.  –Elena, ten cuidado; van a pensar que no estás bien- me dijo-;  la expresión de mi cara  cambió,  empezaba a sonreír.

Desde este día empecé a encontrarme mejor; estaba ocupada en buscar cosas.  Cuando llegaba a casa,  me conectaba a Internet  y buscaba. Fui oyendo más frases a través de la música,  en todas había algo para mí.  Confeccioné un libro de canciones  de Marco Flores.  En  las letras de esas canciones  había mensajes para mí.  Fueron unos días muy emotivos. Lo consultaba todo con G. y con A., muy amigos míos.  Ellos me ayudaron a descifrar  en muchos momentos cosas  que no entendía,  eran mensajes de Juan. Se ponía en contacto conmigo a través de la música  (le digo a mi madre que escuche la música, sólo tiene que levantar la mano para poner la música que yo quiero que escuche).  Esto se lo dijo Juan a M.  Fue la primera vez que a través de J. H.,  hermano de M., pasó la energía de Juan. Empecé a salir del agujero en el que estaba metida  desde el momento en que empecé a recibir  todos estos mensajes.

¡Cuánto me hubiese gustado compartirlos  con mi marido,  pero no pudo ser.  No cree que hay vida después de la muerte  o quizá no quiera compartir  por el momento,  o  no ha tenido la necesidad que yo he tenido de buscar la energía de Juan. Todos no tenemos la misma manera de pensar  y por eso respeto su opinión;  él también respeta la mía.  Me hubiese gustado compartir con él  todo lo que iba descubriendo,  pues a mí es lo que me ha ayudado a salir  y, como a mí me ha servido,  me hubiese gustado que él lo hubiese compartido conmigo.

Cuando estaba conectada a Internet,  la flecha del ratón iba ininterrumpidamente  a parar al mismo sitio. Una y otra vez me dirigía a una escuela de escritura.  Siempre me equivocaba en el mismo sitio,  pinchaba y saltaba a mi correo electrónico; era la inscripción para hacer un curso de escritura a través de Internet. Me inscribí,  recibí material y los primeros ejercicios.  ¡Cuál fue mi sorpresa al descubrir que mi tutora era de Zaragoza, Marta Sanuy! En sólo unos días empecé a escribir, a escribir y a escribir.  Mis dedos se deslizaban a través de las teclas del ordenador y mi mente se conectaba con la energía de Juan. Eso fue lo más maravilloso que me pudo ocurrir desde que él dejó este mundo. A través de la relajación podía conectarme con su energía;  su energía pasaba a través de mis manos  y mis manos tecleaban en el ordenador. Empecé a vivir de nuevo y a ser otra persona.  ¡Yo que nunca había escrito nada, ahora escribía con tanta facilidad  tantas cosas  y tan bonitas!, o por lo menos a mí me lo parecían. Empecé a hacer los primeros ejercicios que Marta me enviaba, con los temas que ella me mandaba. Siempre  trabajaba cosas relacionadas con Juan  de cuando estaba aquí en la tierra y eran cosas que yo no sabía de él;  ya sabéis cómo son los jóvenes  que a los padres  no nos cuentan ni la mitad de sus vivencias. Como decía anteriormente, eran escritos de cuando Juan estaba viviendo aquí en la tierra; luego empecé a escribir  cosas que mi mente captaba,  eran de los guías espirituales de Juan. Cuando dejas la tierra, esos guías  te esperan para informarte de tu estado y te ayudan a superar el trance que provoca pasar por una muerte traumática.  Pues bien, podía escribir todo eso fácilmente  pero estando relajada,  sentada  en la mesa de la habitación de Juan.

Capítulo XIV 

            ¡Soy tan feliz, mamá, de que lo hayas conseguido!... Has tenido mucha ayuda de todos nosotros  pero tú has sido la que has tenido que elegir el camino, y a pesar de tantos obstáculos,  has elegido el  correcto. Por eso, mamá, soy muy feliz,  has comprendido que la vida es para vivirla y que  nadie nos pertenecemos. Por eso y por muchas cosas más  has visto la luz.

            Mamá eres tan humilde  que no puedes darle importancia a esto que te está ocurriendo. Para ti es tan sencillo, te conectas con tanta  facilidad con todos nosotros,  a nosotros nos gusta  mucho  que te lo hayas tomado de esta manera,  que no hayas hecho alardes de lo que te está ocurriendo. Eso está muy bien, mamá, pero tienes que comprender  que hay que darlo a conocer porque habrá muchas personas  que puedan hacer lo mismo que tú estás haciendo  y tú tienes el deber  de comunicar lo que te está pasando. El que te conectes con tanta facilidad con el más allá,  no puedes guardártelo para ti misma,  además de la forma como tú lo haces, tan sencillo,  sin invocar a nadie,  sin música,  sin túnicas blancas,  simplemente llenándote de luz.  Así de sencillo.

            Así como tú   lo has conseguido,  mucha gente lo conseguirá  y podrá ayudar desde la tierra a sus seres queridos.

            Mamá, esas personas que no crean que hay vida después de la muerte,  querrán hacerte mucho daño,  querrán desacreditar lo que tú vas a demostrar; pero no te preocupes, mamá. Esas personas que intenten hacerte daño,  cuando se mueran y vengan aquí arriba,  se darán cuenta de muchas cosas.

            Hay tantas teorías en el mundo,  hay tantas personas en el mundo,   no todas van a tener que ir por el mismo camino, porque unos tengan una forma  distinta de pensar,  se supone que se vive en tiempos de libertad de creencias,  cada cual que piense lo que quiera,  cada uno es dueño de sí mismo.

            Mamá, lo tuyo no va a ser convencer a esas personas que no crean que hay vida después de la muerte,  sino transmitir lo que ya sabes a los demás. El que no lo crea peor para él, así de sencillo, mamá. Como país libre que se supone que es ése,  también es libre  la forma de pensar,  ni más ni menos.

            El estado de las personas  cambia por muchos motivos  a lo largo de la vida. Habrá casos aislados,   pero lo más grande en este mundo es el amor de una madre hacia su hijo. Mamá, tu amor ha sido  tan grande hacia mí  que yo te he regalado este libro para ti. Muchas veces me has preguntado porqué hablaba tanto de ti, muy sencillo, mamá, porque  no puedo hablar de otra manera, cuando me refiero a ti. Has luchado tanto por mí y tanto me has querido,  que no hay nadie en el mundo entero  que haya hecho lo mismo que tú.  Por eso y por muchas cosas más,  este libro es para ti, mamá, es un regalo que yo te quiero dar.

 

Palabras

Cuando vivimos en la tierra, no somos conscientes de cosas que son buenas para nosotros. Pensamos más en los demás que en nosotros mismos, es decir, en lo que puedan pensar los demás de nosotros.

 

Cada uno es de su padre y de su madre, con lo cual cada uno va a pensar de distinta manera que otro. Hay ideologías, hay pensamientos; cada uno elige lo que más va a su persona, no puede ser al gusto de todos.

 

Mi página  va dirigida a un grupo de personas que cree que hay vida después de la muerte, a esas va dirigida no a las otras que querrán desacreditar lo que aquí se ha escrito.

 

Como decía, no todos vamos a pensar igual, el mundo sería muy aburrido. Por eso cada uno que piense lo que quiera, ni más ni menos.

 

El llegar a vosotros a través de mis palabras  es para saber que la vida no se termina sino que sigue en el más allá, en la tierra estamos de paso, purificando nuestras almas, aprendiendo la lección del amor. Hasta  que no se aprenda la lección del amor se volverá a vivir de nuevo otra vez en la tierra.

 

Soy feliz aquí en el universo. Me arrebataron la vida en la tierra como ya he dicho anteriormente en uno de mis escritos. No era mi destino, por eso  voy a continuar mi vida escribiendo, dando a conocer muchas cosas  que se ven desde aquí, desde el universo. Os las iré poniendo en mi página para que quien quiera que las lea y logre pensar que la vida es más sencilla  como la estáis viviendo.

A la iglesia

No te detengas, mamá, porque lo que voy a decir no es nada del otro mundo. Todos sabemos cómo funciona hoy en día; son lugares de fe en los que uno va a encontrar paz y tranquilidad.

 

Pocos escuchan el oficio de la misa con fe, pero no es culpa de los feligreses, sino de los oficiantes. En un oficio tienen que participar tanto los oficiantes como los feligreses, en pocos sitios  hay participación de las dos partes.

 

Hay que modernizar un poco y ponerse a la altura de los tiempos en los que se está viviendo. Habría más participación si hubiese un cambio acercándose más  a los tiempos actuales, intentando  abrir más las puertas hacia la gente  de a pie.

A los padres

No son consejos, son palabras de un hijo a sus padres que pueden ser valiosas para cualquier padre.

 

Los padres nos encaminan hacia un futuro. Ellos han tenido la experiencia pues han vivido sus años jóvenes. Nosotros no comprendemos lo que ellos nos quieren transmitir, tienen que darse cuenta de que somos nosotros los que tenemos que pasar  por la experiencia,  que como ellos ya la han vivido piensan o quieren que no volvamos a pasar por lo que ellos han pasado;  pero os tenéis que dar cuenta de que nosotros la tenemos que pasar por nosotros mismos aunque nos estrellemos.  Hoy en día hay demasiada protección hacia los hijos y eso no es bueno. Vosotros tuvisteis más libertad; en cambio, nosotros no la hemos tenido porque los tiempos han cambiado y no podemos independizarnos como lo pudisteis hacer vosotros.

 

Para nosotros es duro vivir con los padres llegando a cierta edad,  somos mayores de edad y por tanto nos gusta la libertad.

 

Vosotros, a nuestra edad habéis tenido más libertad que nosotros, lo tenéis que comprender, eran otros tiempos pero no por eso  tenéis que olvidar que nosotros también somos jóvenes y tenemos derecho a nuestra libertad.

 

A veces nos sentimos agobiados por vuestros discursos que siempre van a parar al mismo sitio y los mismos temas. “Cuando yo era de tu edad ya trabajaba, ya tenía mi propia casa,  ya estaba casado”,  ya lo sabemos, eran otros tiempos, no hay que comparar con los de ahora.

 

Aprended que la vida cambia y hay que ser más condescendiente con vuestros hijos y poneros en el lugar de ellos.

 

Mis amigos

Mis amigos aquí en el universo  son jóvenes. Como yo han dejado la tierra. En la tierra tenía muchos amigos y aquí sigo teniéndolos  también.  En un principio cuando llegas al universo te acoplan en grupos, pero conforme evolucionas vas cambiando.

En el primer grupo que estuve conocí a Jorge. Jorge perdió la vida ahí en la tierra en accidente de moto, un coche se lo llevó por delante. El padre de Jorge conoció a mi madre en casa de Gloria, él también acudió a relajación; coincidieron un día y comentaron cosas sobre nosotros y nuestras manifestaciones. Al cambiar de grupo ya no estoy con él pero sigo siendo amigo suyo y aún jugamos partidos de fútbol

Al cambiar de grupo conocí a Samuel. Samuel perdió la vida ahí en la tierra en América; estaba estudiando y en un entrenamiento de baloncesto tuvo un ictus,  camino del hospital dejó la tierra y subió al universo. Él llegó directamente a la luz porque era un ser especial. Hemos juntado a nuestras familias,  hemos hecho que nuestras familias se conociesen, su madre y mi madre se han hecho amigas, hablan de nosotros y lo  pasan bien, nosotros eso queremos.

Con Rafael, además de que ha sido mi guía en los  primeros días nos hicimos amigos y seguimos siéndolo.

Mamá no pienses que sólo tengo estos amigos. Aquí  tengo muchos más, pero éstos que te nombro son con los que más me relaciono porque tenemos muchas cosas en común. Todos vivíamos en Zaragoza, además de tener gustos parecidos y dedicarnos a temas afines.

Hemos formado un conjunto de música. Samuel toca el piano, Rafael la guitarra y yo el saxo. No te rías mamá. Cuando vivía ahí con vosotros no tocaba casi el saxo pero aquí lo toco  bastante.

 

Mis amigos de la tierra siguen siéndolo. Estoy mucho con vosotros; cuando os reunís, siempre que os acordáis de mi yo voy y estoy con vosotros. Esta canción es para vosotros.  

 

La canción del viajero

 

Uf, uf, uf, cuando llegas a las estrellas,

Qué cerca estás de tu destino.

Un destino al que no esperabas llegar tan pronto.

Hablas con las estrellas y les preguntas:

¿Qué es lo que hago aquí?

Ellas responden, tu destino te trajo aquí. 

No, no era mi destino.

No importa. Ahora estás aquí.

Y formarás parte del universo.

Uf, uf, uf. ¡Que tengo que estar con vosotras!

Decidme, ¿qué puedo hacer?

Mira, viajero, mira hacia abajo.

¿Qué ves?

Veo un mundo que gira al revés.

Sí, es cierto, contestan las estrellas.

¿Te gustaría hacer algo por ese mundo?

Podrías llegar a él.

No sé… no sé…  de acuerdo, voy a volver.

Justa es tu elección, muchacho.

Nosotras desde aquí te daremos nuestra luz.

Para que la lleves a los que están ahí.

Hablaré de mis guías

Cuando se llega  al universo  te designan un guía, el cual va a encargarse de tu  proceso aquí.  A mí me asignaron como guía a un negro de nombre Thamanuel que  perteneció a una tribu de indios chamanes.  Desde un principio  he sido como un hijo para él,  me ha enseñado muchas cosas. Lo primero que aprendí fue llegar a mi familia,  los trucos necesarios   para poder estar con los míos, poder manifestarme ante ellos  y una vez en casa hacer cosas para que mi familia se diera cuenta de que estaba allí. Thamanuel sigue siendo mi guía pero yo a la vez soy guía también.

 

Mi otro guía,  Rafael, hablo de él en mi  libro “Raenio”,  al llegar aquí al universo,  me dio su luz y me servía de guía para ir a visitar a mi familia hasta que yo tuve mi luz propia. Además de haberme servido de guía en los primeros días de mi llegada al universo, somos amigos y estamos compartiendo el mismo grupo aquí.

Ahora ya no necesito que me acompañen, pues ya tengo mi  propia luz y además sirvo de guía a otros seres que no tienen su luz propia. También  soy guía ahí en la tierra de mi madre. Quizás sea complicado de entender, pero para los que estamos en el universo es sencillo;  hasta que no tienes tu luz propia hay otros seres de luz  que se pegan a ti y te sirven de guía. Aquí también necesitamos ayuda. Cuando llegamos no nos dejan hasta que podemos valernos por nosotros mismos, siempre tenemos a nuestros guías  cuando los necesitamos.

 

Como decía Thamanuel fue mi guía y a él  le debo el que pueda estar en contacto con mi madre. Él nos ha ayudado tanto a mí como a mi madre  para poder hacer esto que estamos haciendo. Él le ha dictado un libro que mi madre a través de su mente ha plasmado en el papel, lo ha titulado “Amor después de la muerte” ; en él mi guía le dice a mi madre lo que a  mí me ha ayudado su amor después de mi muerte.  Le va explicando, a través de lecciones,  vuestra ayuda desde la tierra. Tanto a ella como a otras personas les va a servir para comprender mejor la muerte del cuerpo pues nuestra energía perdura en el universo. Con este libro ha ayudado mucho a mi madre, mi madre está comprendiendo y eso a mí me hace muy feliz.

 

Todos somos conducidos por nuestros guías,  nos encaminan hacia nuestro camino de evolución, nos ayudan a no desviarnos de nuestro camino hacia el amor. Es fundamental el trabajo de los guías, sin ellos no podríamos seguir nuestro camino, todos tenemos nuestro guía que nos acompaña. Mamá a partir de ahora yo voy a ser tu guía, estarás contenta pues vamos a estar juntos en muchos momentos, cuando estemos trabajando para el bien de los demás. Eso va a suceder muchas veces a lo largo de tu vida, yo he querido que así fuese para hacerte  más feliz.

Mi energía

Llevo cinco años viviendo en el universo. He llegado a la eternidad, ha sido muy rápida mi evolución y en esta evolución ha tenido mucho que ver la actitud de mi madre. 

Al haber llegado a la eternidad puedo hacer muchas cosas ahí en la tierra, siempre van a  estar relacionadas con el amor. 

A través de mi madre paso energía a personas que están enfermas, armonizando sus cuerpos y ayudándoles a superar mejor la enfermedad. Si esas personas  que reciben  mi energía tienen fe, podrán llegar a curarse. Mi madre sólo hace de canal, ella simplemente es transmisora de mi energía.

Como sabemos, en el universo están las energías de los seres que hemos dejado la tierra.  Vosotros desde la tierra podéis acceder a esas energías siempre que lo hagáis con amor y para ayudar. 

Muchas personas podrían hacer lo mismo que estamos haciendo mi madre y yo. 

Mi madre puede estar conmigo porque ella ha perdonado a mis asesinos. Al no sentir odio ni rabia, ella está libre y limpia. Su cuerpo y mente están armonizados y por eso yo puedo acceder a ella, es decir, mi energía y a la vez ella puede pasar mi energía a las personas que la necesiten.

Esta labor que vamos a hacer es muy bonita  pues además de ayudar vamos a estar juntos mi madre y yo hasta que ella venga aquí conmigo. 

He querido darle este regalo porque ella es buena y porque así sus días van a ser más llevaderos. Yo soy muy feliz porque voy a poder estar con ella en muchos momentos y también porque a través de ella voy a poder ayudar a muchas personas que  necesiten de nuestra ayuda. 

Nos daremos cuenta de que la vida es  un paso ahí  en la tierra en nuestro camino hacia la eternidad. 

En todo esto no hay intereses sino la voluntad  de unas personas buenas que quieren ayudar. Como mi madre hay muchas personas que desinteresadamente ayudan a otras personas que lo necesitan. 

Tanto en la tierra como en el universo estamos para ayudarnos los unos a los otros desinteresadamente, sin pedir nada a cambio. 

El hacer todo esto nos ayuda a nuestra evolución.

Mi llegada al universo

Cuando llegué al universo os veía desde allí. Sufrí mucho de veros tan tristes, no teníais consuelo, no sabía qué hacer para que no estuvierais tristes pues yo estaba bien; me encontraba tranquilo y bien,  eso sí, no podía emprender mi camino de evolución aquí en el universo dejándoos así. 

Consulté con las estrellas, ellas me dijeron muchas cosas  de vosotros, de mi familia, de cómo poder ayudaros  a encontraros mejor, a superar mi ausencia. 

Me dijeron que podía comunicar con vosotros y así lo hice. Me comuniqué contigo mamá, tú eras la que más necesitabas de mí, ¿cómo iba a dejarte así?; por eso las estrellas me dijeron  que podía seguir mi camino aquí en el universo y también podía   estar en contacto con la tierra para así hacerte la vida más llevadera, y así lo hice. 

Llegué muy pronto a la luz y también  retorné muy pronto ahí, contigo, pues mi energía volvió a ti y así puedo estar aquí y puedo estar ahí. 

Las estrellas  iluminan nuestros caminos, el mío aquí en el universo y el tuyo ahí en la tierra. Las estrellas están con nosotros, nos hablan y nos acompañan en todos los momentos de nuestra vida. Todos tenemos una estrella,  la estrella que brilla para nosotros.

Ahora en el universo estoy muy feliz  de poder haber conseguido que mi familia esté superando mi pérdida, y además de que hayan comprendido que porque yo esté aquí no por eso no estoy con ellos. 

Cuando llegué aquí, al universo, os decía  que desde aquí arriba se ve todo lo que se hace en la tierra y se piensa. Vi el amor de mi madre hacia mí, un amor como no hay otro igual; comprendí lo mucho que me quería y lo mucho que me echaba de menos. 

En el tiempo que estuve en la tierra viviendo con ella no me había dado cuenta de lo mucho que una madre puede querer a sus hijos. Es el amor más puro que existe. Un amor incondicional, dar sin esperar nada a cambio; pues bien, desde aquí arriba comprendí ese amor y fue ese amor  precisamente lo que nos ha unido de nuevo y podemos estar juntos. El que yo está aquí en el universo y ella ahí en la tierra no es un impedimento para que estemos juntos. 

Ella me sirve de enlace con la tierra. Quiero llegar a los jóvenes y transmitirles  muchas cosas para que sus vidas vayan encaminadas hacia su evolución  y para que comprendan que  la vida hay que vivirla sanamente,  sin drogas ni violencia. 

Como os decía, mi madre me sirve de enlace con la tierra y ella se ha ofrecido para plasmar en el papel lo que yo le digo. Ella capta mis mensajes a través de su mente, nuestra comunicación es a través de la luz y del amor. Es fácil llegar a lo que nosotros hemos llegado, solamente es necesario querer y mi madre quiere estar conmigo. Te doy las gracias, mamá, por querer ser mi canal, vas a ser muy feliz, estarás en contacto conmigo y con muchos jóvenes y así tu vida será más llevadera sin mi presencia. 

Mi energía puede estar en varios sitios a la vez,  puedo estar con mi madre y puedo estar haciendo otras cosas a la vez,  como  recibir a los que aquí llegan. Me gusta hacer esto que estoy haciendo, pues cuando yo llegué aquí arriba no sabía dónde estaba. Unos guías me recibieron y me explicaron lo que me había pasado llevándome a un lugar a descansar hasta que comprendí todo lo que me había pasado.  Me gusta recibir a jóvenes como yo y explicarles lo que a mí me explicaron. Este trabajo que hago lo podemos llamar enfermero de almas ayudándolas y dirigiéndolas a los lugares que les corresponden, pues unas están más evolucionadas que otras y se les acopla en grupos según su condición. 

Aquí en el universo también existen universidades en las que puedes cursar tus estudios.  En mi libro os digo que estoy estudiando en una universidad de cristal historia  de Heródoto y Aristófanes; pues bien, ya he terminado mis estudios  y puedo dar clase en la misma universidad en la cual los terminé. 

A todos vosotros os parecerá un poco extraño que todo esto se pueda hacer en el universo, pues así es. Aquí hacemos las mismas cosas que ahí en la tierra, salvo esas necesidades fisiológicas; aquí eso no existe, sólo existe el amor, de eso nos alimentamos y crecemos de vuestro amor, del que nos dais desde la tierra.

Para muchos de vosotros es complicado todo esto. Espero que haya personas que sí comprendan todo esto lo que transmito a través de la mente de mi madre.

Esto es genial, mamá, que tú y yo estemos así. Soy  muy feliz como también espero que tú llegues a serlo; con el tiempo lo lograrás, mamá, pues yo voy a ayudarte  a que lo consigas.

A vosotros los jóvenes

Yo sé que muchos de vosotros  no os paráis a pensar  en la vida. 

Lo bonita que puede llegar a ser si desde jóvenes os labráis un buen porvenir.

La mayoría de vosotros no lo piensa,  pues vive bien al amparo de su familia. Eso no es bueno. Hay que responsabilizarse un poco más y pensad  que no siempre vais a   depender de ellos. Sobrecargáis a vuestros viejos y ellos se hacen mayores y necesitan descansar. 

Muchos de vosotros no os dais cuenta de cómo viven vuestras familias. 

Independizarse es cada vez  es más difícil. Los trabajos no son estables y la vivienda cada vez está menos asequible. 

Vuestros viejos necesitan ayuda vuestra,  necesitan una comprensión por parte vuestra.

Los hijos son egoístas, piensan que los padres tienen la obligación de mantenerlos. Por supuesto que los padres hacen todo lo que está en sus manos para que a ese hijo no le falte nada.   Pero… ¿vosotros habéis pensado en las necesidades de vuestros viejos? 

Pensad y no seáis tan egoístas. 

Vosotros cuando vinisteis a este mundo elegisteis a esos padres. Fuisteis vosotros y nadie más quienes decidisteis nacer en la familia que estáis viviendo en estos momentos. 

Cuando se es joven no se comprende a los viejos. Ellos hablan de sus años jóvenes; dicen que no eran  tiempos como los de ahora, pero eran jóvenes  y han pasado por lo mismo que estáis pasando vosotros. Escuchad sus consejos  y no los omitáis en vuestra vida; son sabios consejos que siempre irán orientados a  vuestro porvenir. 

Son vuestros padres, salvo pequeñas excepciones, quienes siempre os van a ayudar en todo lo que necesitéis. Cuando se es joven no se comprende a los  viejos, hasta que uno no ha formado su propia familia; entonces se da cuenta de lo que un padre llega a hacer por sus hijos. 

Os hablo desde el universo y os digo que respetéis a vuestros viejos y sigáis sus consejos pues son sabios para vuestro porvenir.

Desde aquí arriba se ven las cosas de otra forma de cómo las veis ahí en la tierra. 

Aquí nos alimentamos de amor y somos muy felices y estamos en paz. 

Ahí  os alimentáis de muchas más cosas y a pesar de todo no sois felices, ¿no será que  a muchos de vosotros os falta el amor? Hablo de un amor a vosotros mismos. 

Alguno de vosotros se ha parado a pensar ¿por qué estoy en esta vida?, ¿qué es lo que he venido a hacer aquí a la tierra? Si miraseis en vuestro interior, muchos de vosotros encontraríais vuestro camino, que no siempre va a ser  lo que en realidad os gustaría hacer sino todo lo contrario, quizás eso que os cuesta más es lo que tenéis que hacer. 

Vosotros los jóvenes sois los que  cambiaréis muchas cosas ahí en la tierra. 

Vuestra forma de pensar en la vida, vuestra forma de ver las cosas ha de enseñar a vuestros viejos  que la vida  se puede vivir sin ser un superdotado. Parece ser  que si no llegas a la cima ya no eres nada. Sabemos que hay que superarse en esta vida pero hay muchas cosas, muchas, que te indican el camino hacia esa superación, ante todo el querer compartir con los demás,  el no pensar en uno mismo. 

Si no pensarais tanto en vosotros mismos y os dierais a los demás, seríais más felices y el mundo iría mejor. 

Vosotros los jóvenes tenéis que lograr un mundo mejor, que vuestros hijos no crezcan en la violencia que se está viviendo en estos momentos. Tenéis que conseguir que no haya guerras, las guerras destruyen a los países y a las gentes.

Desde aquí arriba vemos  esos países que están en guerra,  sus gentes sufren mucho, pasan hambre y sus vidas son destrozadas. 

Al ser jóvenes tenéis toda la vida por delante;  que no os la destruyan esas personas que sólo miran por sus intereses. 

Viviréis mirando al futuro, un futuro que vosotros podéis cambiar  en el que no exista  la guerra ni la violencia.

Queremos que vuestro planeta tierra esté libre de todas esas cosas, que se pueda vivir en paz y armonía. 

Os decía que vosotros los jóvenes sois los que vais a cambiar vuestro planeta para que en él se pueda vivir sin guerras ni violencia, para que todos podáis vivir en paz y armonía. Desde aquí arriba, es decir, desde el universo, vemos cómo se desarrolla todo, vemos lo injusta que es la justicia para con ciertas personas. Todos tenemos derecho a la vida y todos tenemos derecho a un juicio justo pero no es así, hay intereses creados que es difícil de evitar. 

Vosotros los jóvenes tenéis por realizar ahí en vuestro mundo un gran trabajo: lograr que haya justicia, es decir; una justicia para todos por igual, se ha llegado a vivir en unas condiciones no muy  favorables para ciertos sectores. Sabed que todos tenemos derecho a todo,  es decir,  el planeta es de todos y a todos nos pertenece, amanece para todos por igual, el sol brilla para todos por igual;  disfrutad todos de ese planeta tierra que es un regalo para vosotros y sois vosotros precisamente quienes tenéis que cuidarlo, que no os lo estropee nadie. Adelante, merecéis un mundo mejor. 

Si desde jóvenes os labráis un buen porvenir encaminado al bien de las cosas y hacia esos valores que refuerzan vuestro interior, lograreis vivir vuestra vida de adulto  con un bienestar  que os va a favorecer en vuestro camino hacia  la eternidad. Os preparáis la otra vida que hay después de dejar vuestro cuerpo ahí en la tierra, vuestra energía subirá  al mas allá.

Si en la vida que estáis viviendo en la tierra hacéis todo lo que se os ha dicho en estas líneas vuestra llegada, aquí será más elevada.

No pretendo produciros escalofríos pero así es la cosa. Yo estoy viviendo en el mas allá,  y como os decía, según como hayáis vivido vuestra vida ahí en la tierra, seguiréis viviéndola aquí en el universo. 

La muerte no existe, el cuerpo se destruye pero la energía que es la esencia de todo  perdura.

Eso es lo que tenéis que cultivar en vuestro interior.

Hoy en día le dais mucha importancia a lo externo de vuestros cuerpos. Está bien  tener un cuerpo cuidado  pero es más importante vuestro interior. Tenéis que cultivar vuestra mente  como lo hacéis con vuestro cuerpo. 

Ya veréis. Si hacéis las dos cosas, viviréis mucho mejor. Vosotros que tenéis toda la vida por delante no la desperdiciéis ¡es tan valiosa!

Universo

Universo

En el mundo en que vivo ahora soy muy feliz. Aquí vivimos en paz y armonía,  formamos grupos  de gustos afines;  todos somos jóvenes,  nos cuidan guías  que nos ayudan a nuestra evolución.  Al ser almas jóvenes  nuestra evolución es muy rápida.        

Al dejar la tierra mi amigo Rafael me elevó a mí;  él me daba su luz hasta que yo tuve la  mía propia.  Mi madre, sin saberlo, me ha ayudado mucho en mi evolución con su aptitud hacia la muerte;  ha comprendido  tantas cosas en tan poco tiempo  que a mí me ha ayudado mucho.           

Le he regalado un libro  que ella misma  ha escrito,  pues yo la elegí  para que ella lo hiciese por mí. Es mi libro, lo he titulado Raenio.  Allí le pido muchas cosas para que ella las haga por mí. Quiero llegar a los jóvenes, ellos son los que pueden cambiar  lo necesario ahí en la tierra para que se pueda vivir en paz y sin violencia.          

Nos uniremos,  uniremos nuestro amor para así lograr un mundo mejor.

Raenio (cuento)

           Raenio era un niño muy inteligente, iba de un lado a otro con su nave espacial. 

         Podía estar en varios sitios a la vez, su nave era muy veloz.     

         Raenio ya no necesitaba alimentarse de caramelos, frutas, pasteles, chocolate, pollo, croquetas… Ahora donde vive Raenio tampoco necesita dormir, tampoco necesita lavarse. Allí donde está Raenio, se alimenta de AMOR.  

         Se alimenta de las buenas cosas que hacemos aquí en la tierra, se alimenta de las obras buenas, que hay en la tierra.

         Se alimenta y crece cada día más, si su familia está bien y contenta. 

         Si la familia está unida, él crece cada día más.    

         Raenio se comunica con su mamá a través de la música. Le dice frases, que luego su mamá a través de un buscador en Internet, encuentra poesías y escritos que son para ella. 

         Raenio es el protagonista de un Sueño Eterno.  Nació para su mamá un 15 de Septiembre del 2002 a las 24,00 horas.  A través del aparato de música de la habitación de Juan, su mamá oyó “LA CANCIÓN LA ENCONTRARÁS EN ZONA BASIC VOLUMEN II”, y encontró a su hijo Juan, que se hacía llamar Raenio.  

         Raenio es energía y va de un lado a otro con mucha rapidez, como la luz y como el tren Ave de alta velocidad.  

         Y además puede estar en varios sitios a la vez.    

         Raenio es bueno y quiere mucho a sus padres y a su hermana.  Sus padres han sufrido mucho porque él ha dejado este mundo.  Él está en el Universo, él quiere ayudarlos, por eso se comunica con su mamá a través de la música. Su mamá enciende la música y él pone la música que quiere que escuche su mamá. 

         Él la quiere mucho. Ella lo sabe muy bien. Raenio quiere mucho a su mamá.     

         Le ha regalado un collar muy bonito. 

         Quiere que su mamá no llore, quiere verla siempre muy guapa, si llora está muy triste.   

         Raenio tiene un amigo que se llama Rafael.   

         Rafael tiene mucha luz.

La plaza del Justicia

La plaza del Justicia

 

Me arrebataron la vida en esta plaza pública del Justicia de Zaragoza, era el 1 de abril del 2001. Fueron jóvenes como yo; no medió nada entre nosotros para que a mí me provocaran la muerte.  Esos jóvenes que me quitaron la vida han crecido sin amor en hogares de familias desestructuradas, han mamado la violencia. 

No los culpo a ellos, pues ellos también son víctimas. Los he perdonado… No era mi destino morir ese día en esta plaza.

 Habría tenido que reencarnarme para terminar la vida que me truncaron; pero no va a ser así,  voy a continuarla desde el universo. Aquí donde vivo ahora. 

Ahora soy energía. Me presenté a mi madre con el nombre de “RAENIO”, así es como me llamo ahora. 

Le dediqué un cuento. Fue la primera vez  que ella captó mi energía a través de su mente.

Saludos

Soy la energía de Juan Rioseras. En la tierra viví diecinueve años: estaba cursando segundo de ingeniería industrial, cuando me elevaron al estado de energía. Mi madre Elena Aurensanz es prejubilada y ahora canal mío. Ella transmitirá todo esto por mí.